The American Heart Association y The Bob Woodruff Foundation son dos asociaciones de apoyo social que velan por distintos objetivos, pero tienen un fin común, mejorar la calidad de vida. Toyota, no es ajena a los grandes y reconocibles esfuerzos de estas dos asociaciones. Es por esto que la marca japonesa se une a la causa y aporta su granito de arena con las ganancias obtenidas de la subasta del nuevo Supra 2020.

 

Las dos asociaciones mencionadas laboran en Estados Unidos, la primera se dedica a crear conciencia entre la gente para motivarlos a llevar un estilo de vida más saludable y combatir enfermedades cardiacas y derrames cerebrales. Mientras que la segunda, The Bob Woodruff Foundation, tiene como propósito crear fondos de ahorro y programas de inversiones para las familias de militares veteranos que se vieron afectados durante los atentados del 11 de septiembre de 2001, para que puedan vivir con calidad.

La subasta del Supra 2020 se llevó a cabo el pasado 17 de enero de 2019 durante la noche de la 48va. edición de la gala anual Barrett-Jackson en WestWorld of Scottsdale, en Arizona, Estados Unidos. El vehículo fue subastado por la cantidad de $2.1 millones de dólares (aproximadamente 40 millones de pesos mexicanos). Cantidad que fue donada a las asociaciones mencionadas.

El modelo Supra llevaba más de 15 años fuera del mercado, es por esto que el anuncio de la primera unidad de la quinta generación de este modelo, atrajo a los amantes de vehículos veloces y de gran calidad, estilo y lujo. Algunos de los detalles de este auto de lujo son: pintura exterior gris mate, con espejos laterales rojos y ruedas de aleación pintadas también en negro mate.  En su interior cuenta con acabados únicos de tapicería en rojo y blanco y detalles de fibra de carbono. Su motor de seis cilindros turbo de 3.0 litros productor de 335 hp y 365 libras-pie de torque con transmisión automática de ocho velocidades le permite subir de 0 a 100 km/h en 4.2 segundos.

Se buscaba que el regreso de un vehículo de esta gama fuera un acontecimiento a la talla del vehículo, es por eso que se decidió que la mejor manera de ponerlo en circulación era con una subasta que reuniera a los amantes de este auto y que, además, tuviera un impacto positivo en la sociedad.